domingo, 2 de noviembre de 2014

RELATO EL FELINO


Lorena Rioseco Palacios

Leyendo a Edgar Allan Poe

Ensimismada, en los aposentos de sus almas inseparables, se despierta tras la voz de sus lágrimas…
¿Cuánto te amo? Grita a las cuatro paredes donde compartían sus días de amor…
Aún hueles viviente, por los torrentes de mis venas, se decía una y mil veces…
Aún se escucha tu hablar_ replican las flores en sus altares de dioses que rehúyen para ella su marchitar…
Las ventanas en un abrir de vientos, la animan en creer en su llegar, una convicción de que nunca la tierra tras su velorio se lo llevó a otro lugar.
Se  acerca expectante mientras las cortinas hacen de telón, esperando que un  sol de nubes la sorprenda al verlo, iluminado; regresar.
A su asombro, un felino salvaje de negro crepúsculo, asusta su ser…
¿Quién eres tu felino mal oliente que vienes a interrumpir nuestro mundo de silencios?
         Felino de salvaje pelaje hirsuto, nunca antes te vi, ¿qué haces ahora asentado en la manilla que día a día abrieron sus manos?
Mirándola fijamente, sin ronronear, con una voz estridente; el contrincante  replica:
No soy él, bien lo sabes, soy otro que te quiere despertar, escúchame aunque lo que transmita no te  agrade:

No busques en tus deseos su figura o su presencia es ajena a estas tierras, ¡EL PARTIÓ, YA NO ESTÁ MÁS! Sólo ves ensoñaciones, fantasías y si a veces en tus sueños aparecen, como surgen algunos recuerdos o secuencias de historias, olvídalas. Ellas no pertenecen a lo real.
Entiende mis palabras son veraces, en ellas no hay mal.
Aunque me arrojes por ser un gato salvaje y no uno de angora, te digo: aprende a vivir de la verdad, no enclaustres tus días creyendo en quien… ¡No está ya más!

Escalofríos y certezas poderosas de no querer entender, todo está dicho, felino de salvaje imagen en espíritu no hay disfraz, ella siente un extraño desapegar de la idea hechiza y súbitamente su despertar: EL SABER CERTERAMENTE QUE NO ESTÁ…




SONETOS DE LORENA RIOSECO

TÚ SONETO

I.
Su cuerpo perdido sabría llegar
No sabía si la podía encontrar
No se marchará  su cara despertar.
Impune, omnisciente, despiadado

II.
Santos llegarán, idea  de maldad
Con tus ojos en una muñeca muerta
Con tus parpados calmos en aldeas
Descansa es ya hora de sonreír.

III. Volverás de nuevo a tus andares
Sentirás la esencia de lo que fue
Tu belleza encandila en ellos
 Frágil Imperio de fuerza cantares
IV
Fantasma de invisibles amores
Te cantará la aurora de luces
Te cantaran juntas las imágenes
Te robaré hálitos de los muertos




                        SONETO II

I.
Ríe la despedida de la noche
Observa a los que dejaron siempre
Hordas y aullidos no vienen a ver

II. Lecho de huesos la cara le era
    La abrazaba el fantasma suyo
    Monólogos de un amor airoso


III.
Yo soy arreboles y ruiseñores
Yo estoy en tu camilla sin el sol
Palabra que sea de esplendores.



SONETO III

LA MUERTE LLEGÓ

El sentido del espacio horadado
Duele como el dolor que me calla
Ausentes risas cuando ha acabado
Siempre y nunca se hacen de todo

Mis manos te alaban mientras yo muero
Escucho y miro, salto el muro
Llévate lo que queda de mala suerte
Cielo errante hasta cuando, vete

Y partió de  luces, vida olvidada
Canto de grillos si te vas callada
Se me funde ti piel en mi oreja.

Sal del sótano y despiértame voy
Cántame tus letras y aquí estoy
Sé que enloquecí vuela idea.


Un Tanka de Lorena




TANKA
Perdí mi capa
Me hice de harapos
Vagabunda fui

La muerte me recogió 
En imperios del horror

jueves, 2 de octubre de 2014

Un poema de Pilar Riveros de Nacimiento- Chile

LAS HORAS

Las horas agónicas se pasean derretidas y oníricas
en la memoria de relojes amoldados
que pesan y censuran el pecado
y hace efímera la felicidad.
Relojes volando
con horas enceguecidas
triturando las arterias.
¡Ay! Si se pudiera
estirar las horas de las ansias en la arena
con las manos contagiadas de reservas luminosas
¡Ay! si pudiera dentro del alba
Socavar la dentellada del océano.
Descarnado va el verbo desprovisto de sustancia
en el fierro candente que hiere los silencios
marcan horas como sinuosas carreteras
acomodadas al vaivén de los ahorcados.
Como si fuera dictadura
desde el inicial instante marca minutos
y la autoridad del genio se hace picadillo
ante el cálculo de los funcionarios de escritorio
perentorias cigarras y su melodía putrefacta
indolente ante la necesidad del hundido
que brega a pala la tierra de sus estanques
y así se derrumban los incendios
quejidos y estertores les suceden.
No hay consistencia en estas horas
en donde la rutina se despelleja y
las culebras crían alas
y
las vísceras van creciendo en ligamentos
y
 la sangre se congela condenada y azul.
Los relojes derretidos y los deseos
de la calentura de nosotros los calientes
sellan el podrido segundo
de la vida y su rutina
O,
graban mariposas encendidas
en el arte de los amantes escondidos.
Moscas y hormigas anidan las manos planas
incapaces de esconder los suspiros
que carcomen a los agrietados soñadores.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Poema de Christian

Lobos y ovejas

¡Ganar, ganar y ganar!
Ese juego, esa trampa, ese vicio.
nuestro legado biológico,
Esa vil manera de ser.

Unos para ganar
Bailan en precipicios.
Otros, por no perder,
prefieren islas desiertas.

Muchos quedan atrás
y alguno toca el placer.
Pocos aprenden a tiempo
que ganar es dejar de temer.

Es absurdo este universo
que nos premia y nos castiga
nos compara y nos acerca

sin decirnos para qué.

domingo, 31 de agosto de 2014

POEMAS DE LORENA RIOSECO

LOBOS Y OVEJAS

YO TAMBIÉN SOY POBRE

Todos fuimos pobres, desde atuendo de nacidos, en medio del pudrerío de una sociedad que esconde todo lo bueno que la tierra posee tras tiendas bajo el sol
Canta tu soledad de niño, cantó ese ratón que pasó a ser dragón, llena de infecciones y oculta su existencia bajo un palo del patrón.
Todas queríamos ser princesas, penas en el camino rodaron y se hicieron un destino que busca su propio olvido…
Qué destino más sufriente, más doliente que el ser mismo en un entorno de infección si hasta los huevos encierran corrupción.


SU ORDEN ES MI CANTO

Canto y sigo tras mi soledad, que acertijo de palabras si hasta los niños enloquecen y  se transforman en heces
Si sigo que más traigo, que canastas de pobreza de la humanidad
me cansé de tanto juego , si ser es igual a estar
entonces estoy  sentada en el ser
sin palabras balbuceo por el fin…


REBAÑOS DE PODER

Pasa el rebaño y bala hasta perderse, el rebaño ya no es la peste que inunda la ciudad de nada que pastar
Cayó el escuálido trineo a su andar de rodeos y de farras, se cansó el viejo ganado de viajar, por tierras lejanas tras un vago andar, andar sin cantar, cantar sin bailar, que es el mundo sino penas, harapos, improperios, delegaciones de rebaños tras la causa del poder

Agitadores de monedas ahí se puede ver en las letras de Silva Acevedo se quedó en mi ser entre lobos y ovejas que no dejan ni ver que la paz es un anhelo que se esfuma ante la hiel de sus brazos sin regazo sin pasado y sin ayer.


MERCADO DE POBREZA

De una ajena puerta, se esconde la mano que rasguña por su hambre mientras otro hace burlas con su whisky de hiel que busca mercados nuevos para sembrar de hambre y ansiedad.
Ansiedad de depresión de un mercado sin cuestión, más que el lucro y el ser bufón de pobrezas y relinches de los que aprietan el puño sobre cadáveres de deudas que el pije no ve
Solo modas a destiempo, la moda siempre, siempre,  fue el poder, para oponer la libertad del que tiene pero no es.
Sueldo mínimo, mínimo placer donde la vida es muerte y la muerte su placer

Crítica de Christian

GATOS I
La crítica de un poema es una tarea compleja en que el objeto final es opinar sobre un conjunto. La opinión sobre las partes es meramente una manera de explicar mejor la forma en que fue apreciado el conjunto. Una de esas partes es a mi juicio la percepción del lector sobre los motivos que inspiran el poema. En “Gatos I”,  Malú causa la penosa sensación de mero sensacionalismo, de haber buscado un tema que impacte para tratarlo en forma abusivamente descriptiva. La lectura de este breve poema produce una molestia innecesaria, no recompensada  con ningún motivo superior que la justifique. Como es esperable, su lectura tampoco causa un vínculo entre el lector y la escritora porque no inspira simpatía ni complicidad.

GATOS IV
Es un retrato, se diría un autorretrato, desolado. Se percibe que la autora toma cierta distancia, se describe desde la altura para ocultar su vanidad herida. Para el lector hay pocas ideas de interés, poco mensaje para la casa. “Los poetas se odian, toman juntos pero se odian”. Se puede tomar literalmente como una observación sobre el gremio o generalizarlo a la conducta de todos los seres humanos, en particular de los machos. Malú nos habla con rabia, pero no quedan claros los límites de esa rabia. ¿Se incluye a sí misma? Tiene algo de misterio, pero no es un buen poema.

GATOS XI
Parece el discurso de quien no logra ser tomada en cuenta, de quien expresa su impotencia fingiendo que los demás no le importan. Si bien la sensación es transmitida, se echa de menos una mayor coherencia tanto lógica como poética. Hay discurso pero falta emoción, falta convencer de que el sentimiento es auténtico. Puedo comparar el poema con la actuación de un mal actor. Las palabras son vociferantes pero no mueven en absoluto.

TROZOS DE “DAME TU SUCIO AMOR”
Descripción de soledad, de soledad sin esperanza, refugio en el silencio. Encuentro poco interés en la constante descripción de sentimientos inmovilizadores. Lo que me ocurre como lector es que no encuentro una razón para en el futuro volver a leer el poema. No encuentro ni belleza, ni juego, ni misterio, ni siquiera mensaje… La soledad es solo descrita, no compartida o evocada. ¿Para qué?


TROZOS DE “HIJA DE PERRA”
Este texto tiene cierta fuerza dramática: La sordera, la escritura, el brazo. Luego el trozo del farol rojo, como un pequeño cuento, aunque deja gusto a poco. Finalmente, la cacofónica y super reiterativa apología del brazo con que escribe tiene ideas buenas, especialmente cuando termina diciendo “este brazo es el único capaz de librarme de mí”. A pesar de estas luces, el poema dice poco al fin y al cabo yo describiría la poesía de Malú como artesanía sobre la soledad. Artesanía, porque es demasiado trivial y relativamente bajo su aporte creativo  como para considerarlo arte. Sobre la soledad, porque todos los trozos leídos están dominados por la sensación de distancia del mundo, de auto exclusión.