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viernes, 9 de octubre de 2015

ARTE POETICA



de Christian

Uso el verso como gruesa chaqueta 
Lo retiro para dejar esperanzas y sueños imposibles.
Escarbo en los bolsillos, entre recuerdos y monedas sucias que compraron momentos.
El traje siempre parece ser de otra persona, alguien conocido, pero con otra talla.
Me lo pruebo sin espejo, como si la vanidad fuera un pecado.
Dejo que se deshilachen las palabras, que servirán para otro verso,
uno mejor, más apropiado y cercano.


Arte poética


de Marilo


Compañera fiel y promiscua
Describe con lentitud
Embate como un guerrero.
Un vértigo.

Destruye y construye
Sopla y resopla
Avanza  y retrocede
Abraza y quema

La poesía ilumina el alma
O llora contigo

Deja que te acaricien
Esas palabras ajenas
Que dicen lo que piensas
Con unos leves matices

No hay un cómo
Ni cuando
El tiempo no existe
En la pluma del poeta.

jueves, 8 de octubre de 2015

El bote de Ximena Torres


El bote


En su bote el hombre sale en busca de su destino, armado y acompañado de su infinita soledad, el mar lo espera…. tranquilo …… pasivo….. agotado….., éste en su mundo diario apunta … dispara y ciegamente desesperado por la presa que va a conseguir al agua que lo atrapa, lo devora y se pierde.

viernes, 31 de julio de 2015

Poemas de Christian de Veer



Receta

El amor es un espejo doblado que se mueve. Nos miramos en él con diversión y regocijo, de otra manera, como para sentir un poco de vergüenza, deformados junto al ser amado. Cada cierto tiempo es conveniente cambiar la forma del espejo.


Vivir contigo


Con tu cara vacía de placer te acercas mirando sin mirar. Buscas algo que ver, como mis ojos, o algo para tocar, como mis manos. Tu boca dice cosas que vienen de tu espalda o de tus brazos. No puedo escucharte, porque me fijo demasiado en el sonido de tu ropa. Me repites tu última pregunta pero yo, cansado, vuelvo a pensar en tus labios secos. De pronto sonríes, solo un poco. Entonces puedo observarte y contemplar todos los tonos de tu ser amado.  

domingo, 26 de julio de 2015

Microcuentos de Christian de Veer

SOLUCIÓN
Necesito un trasplante, de cualquier órgano. Los cambios siempre son para mejor.

VIVIR MEJOR
Dar las gracias es una buena costumbre, sobre todo cuando hay razones.

CÓMO FUNCIONA EL MUNDO
Cualquiera puede dar instrucciones y algunos pueden recibirlas, pero nadie puede cumplirlas.

SIEMPRE AMIGOS
La amistad es profunda cuando está enraizada en suelo fértil. El mejor suelo es la necesidad.

CONSUMADORES
La joven pareja consumó su matrimonio en forma compulsiva.

AUTOCONOCIMIENTO
Mi perro me conoce mejor que yo. Lamentablemente no me explica nada.

COMPLEMENTO
En nuestro medio, los hombres públicos se parecen mucho a las mujeres públicas.

AMOR
Ardo en deseos por tenerte. Puedes disponer de mis cenizas.

SE QUE ME QUIERES
Tu cariño es generoso. Esperas todo a cambio.



APARIENCIAS
La calle es lugar en que nada es lo que parece. Cansado de eso, decidí fingir que nada me importa.

IDENTIDAD
No puedo ser lo que no soy. No me queda otra que seguir intentando.

DUDA DE UN HOMBRE
Las ancianas parecen más listas que los ancianos. Las niñas también parecen más listas que los niños.  Me pregunto qué pasa entre medio.

DUDA DE UNA MUJER
El hombre no sabe amar, pero al parecer no le importa. A la mujer tampoco, si el hombre es buen amante.




viernes, 15 de mayo de 2015

Ejercicios de Taller -Christian

Ejercicio 1

El objeto.
Con su forma improbable y sus duras prolongaciones, esa creación tan fuerte y liviana desafía al entendimiento porque nadie pensaría en construir algo así. Faltaría una razón, ni siquiera el capricho bastaría. El sonido de tiza que produce su tacto aumenta la sorpresa, porque es a la vez blando y duro. Hay personas que como ese objeto, tienen puntas que toman por sorpresa a quien se acerca. Son defensas que parecen sin sentido, resabios de peligros ya obsoletos. 

Ejercicio 2

SE PASÓ UNA HORA BUSCANDO EL CALCETÍN ROJO
1.       La pobre Nana, culpada de robarlo
2.       La madrastra, quien se empeñaba en demostrar su habilidad doméstica para con la hija de  su nuevo marido
3.       El arrepentido borracho que aún no puede devolver el disfraz de diablo que arrendó
4.       El niño castigado sin salir hasta que aparezca la prenda con que hizo su obra de títeres
5.       La loca obsesiva que necesitaba dar color a su pie izquierdo.

La historia.
El calcetín rojo

¡Qué noche! Si bien Carlos no pudo recordar todo lo ocurrido, está claro que en su vida no abundan las emociones tan intensas y los desbordes tan generosos como los ocurridos en la fiesta de año nuevo. Lo de los disfraces, al principio le pareció una lata, una imposición molesta que por un rato es simpática pero que termina incomodando. Para colmo, de lo que pudo encontrar en la tienda, solo ese disfraz de diablo le pareció relativamente aceptable, aunque demasiado caro. Pensó mucho antes de firmar el famoso contrato de arriendo y por supuesto que ni leyó las penas del infierno que le caerían ante el menor daño. Todo salió bien en la fiesta, el disfraz encantó a las traviesas muchachas que lo tiraban de la cola y que más tarde entraron en mucha confianza. Después que todo terminó, Carlos pudo llegar a su departamento con algo de ayuda de la más fresca, juguetona pero no tan bebida de sus amigas. Durmió muchas horas, hasta que un cacho de seda roja en su ojo le recordó su compromiso fatal, ya casi vencido en el plazo. Con toda la agilidad que pudo, con solo una idea clara en su cabeza, comenzó a doblar cada pieza del ajeno atuendo. Le pareció que algo faltaba y tuvo que repasar varias veces hasta darse cuenta que el traje original venía con dos calcetines y solo encontraba uno.Se pasó una hora buscando el calcetín rojo, hasta que tuvo que preferir una devolución incompleta antes que duplicar el precio del arriendo. Se aferraba a la esperanza de que nadie notara un simple calcetín de menos. Llegó corriendo a la tienda justo antes del cierre. Entregó el paquete sin explicaciones y pidió con urgencia un baño explicando que ya no aguantaba. El alivio fue doble al descubrir dónde su pícara amiga había puesto el calcetín.

viernes, 28 de noviembre de 2014

POEMAS DE LORENA


Bohemia Flotante

Cedí la retaguardia
Veo alboroto, música y un merodear 
olor bohemia
Por esquinas 
botellas
juegan a trizar la tierra.
El desconsuelo nunca atendido.
La entrega negada
Da por hacer
Ser el fin
como la nada
Olvidar y  olvidarnos
Fundir en un voltear todo 
acompañado de un sombrero de mago
La armonía del sol con la roca
Por donde pasearon

Tus pies mojados por la brisa y 
por pensarme.

POEMAS DE LORENA


 
                                                                  Estrellada

La estrella me pareció de risa
El aire fresco cubrió su cercanía
¿De dónde sale esa estrella rebosada en aderezo?
Quién es hombre para no soñarse elegido
Acaso estrella luminosa, no lanzas la cuerda de tu trapecio colgando con un espejo de  foco de circo sobre mi cuerpo, mostrando
Lo perdido en los años de cielos rojos, esos teñidos de masacre
Muéstrate estrella igual en cada noche, no sea que cambies
como cambian sus territorios las golondrinas siempre errantes
Como el hombre paralizado en sus ideas
Incapaz de limpiar las tierras propias…
Los lobos hambrientos y las  hienas furiosas tras bengalas de alarmas que alertan que la carne está fresca, no es mucha pero la suficiente para dejar correr la sangre coagulada por la historia.
Sin querer encontré en una línea fugaz de mis juegos y mi cajita de sueños no cumplidos, los que nadie fue capaz de recoger, te los llevas y me dejas en desnuda realidad, iluminado mi cuerpo, con sus capas de dermis decadentes, el tiempo pasa, el brillo se aleja, el ocaso es la otra cara de la moneda, no serás anuncio de segunderos eclipsados y apocalípticos, no estarás enviando la señal que es momento de mi partida.
Fuiste regalo de coronas, hoy es mi día o nunca más habrá días que recordar…



CARPAS MOJADAS

Cayó de un sopetón la última estela de luz natural,
Cúbreme noche que hace frío
Congelado el alma del sin sueño
Ya no se sueña como en el pasado cuando los hombres salían 
en clan a trabajar
Ahora uno parece con antifaz, no mira ni es visto
Ya no es necesario que los gatos vivan seis vidas
Todos ruegan no pasar de la primera
Cayó del cielo un pedazo de estrella, le llaman meteorito
Parece traer a cuestas siglos de palomas mensajeras
Que urdirá el segundo, qué tras pies, en medio de la oscura noche vendrá y ovulará las pupilas del que no ve
No ve de día , ni de  tarde y menos de noche
Sólo ve televisión, futbol, ahhh y toma bastante cerveza también.
Continúa la noche
Mientras todos juegan a no ver, viene a cuestas por las laderas
Una comarca de hombres parece que buscan bajo el cielo lo mismo
Todos callan, nada dice nada, todos guardan
Guardan sus secretos
Tan oscuros y nítidos como el agua que corre por sus carpas.




domingo, 2 de noviembre de 2014

RELATO EL FELINO


Lorena Rioseco Palacios

Leyendo a Edgar Allan Poe

Ensimismada, en los aposentos de sus almas inseparables, se despierta tras la voz de sus lágrimas…
¿Cuánto te amo? Grita a las cuatro paredes donde compartían sus días de amor…
Aún hueles viviente, por los torrentes de mis venas, se decía una y mil veces…
Aún se escucha tu hablar_ replican las flores en sus altares de dioses que rehúyen para ella su marchitar…
Las ventanas en un abrir de vientos, la animan en creer en su llegar, una convicción de que nunca la tierra tras su velorio se lo llevó a otro lugar.
Se  acerca expectante mientras las cortinas hacen de telón, esperando que un  sol de nubes la sorprenda al verlo, iluminado; regresar.
A su asombro, un felino salvaje de negro crepúsculo, asusta su ser…
¿Quién eres tu felino mal oliente que vienes a interrumpir nuestro mundo de silencios?
         Felino de salvaje pelaje hirsuto, nunca antes te vi, ¿qué haces ahora asentado en la manilla que día a día abrieron sus manos?
Mirándola fijamente, sin ronronear, con una voz estridente; el contrincante  replica:
No soy él, bien lo sabes, soy otro que te quiere despertar, escúchame aunque lo que transmita no te  agrade:

No busques en tus deseos su figura o su presencia es ajena a estas tierras, ¡EL PARTIÓ, YA NO ESTÁ MÁS! Sólo ves ensoñaciones, fantasías y si a veces en tus sueños aparecen, como surgen algunos recuerdos o secuencias de historias, olvídalas. Ellas no pertenecen a lo real.
Entiende mis palabras son veraces, en ellas no hay mal.
Aunque me arrojes por ser un gato salvaje y no uno de angora, te digo: aprende a vivir de la verdad, no enclaustres tus días creyendo en quien… ¡No está ya más!

Escalofríos y certezas poderosas de no querer entender, todo está dicho, felino de salvaje imagen en espíritu no hay disfraz, ella siente un extraño desapegar de la idea hechiza y súbitamente su despertar: EL SABER CERTERAMENTE QUE NO ESTÁ…




SONETOS DE LORENA RIOSECO

TÚ SONETO

I.
Su cuerpo perdido sabría llegar
No sabía si la podía encontrar
No se marchará  su cara despertar.
Impune, omnisciente, despiadado

II.
Santos llegarán, idea  de maldad
Con tus ojos en una muñeca muerta
Con tus parpados calmos en aldeas
Descansa es ya hora de sonreír.

III. Volverás de nuevo a tus andares
Sentirás la esencia de lo que fue
Tu belleza encandila en ellos
 Frágil Imperio de fuerza cantares
IV
Fantasma de invisibles amores
Te cantará la aurora de luces
Te cantaran juntas las imágenes
Te robaré hálitos de los muertos




                        SONETO II

I.
Ríe la despedida de la noche
Observa a los que dejaron siempre
Hordas y aullidos no vienen a ver

II. Lecho de huesos la cara le era
    La abrazaba el fantasma suyo
    Monólogos de un amor airoso


III.
Yo soy arreboles y ruiseñores
Yo estoy en tu camilla sin el sol
Palabra que sea de esplendores.



SONETO III

LA MUERTE LLEGÓ

El sentido del espacio horadado
Duele como el dolor que me calla
Ausentes risas cuando ha acabado
Siempre y nunca se hacen de todo

Mis manos te alaban mientras yo muero
Escucho y miro, salto el muro
Llévate lo que queda de mala suerte
Cielo errante hasta cuando, vete

Y partió de  luces, vida olvidada
Canto de grillos si te vas callada
Se me funde ti piel en mi oreja.

Sal del sótano y despiértame voy
Cántame tus letras y aquí estoy
Sé que enloquecí vuela idea.


jueves, 2 de octubre de 2014

Un poema de Pilar Riveros de Nacimiento- Chile

LAS HORAS

Las horas agónicas se pasean derretidas y oníricas
en la memoria de relojes amoldados
que pesan y censuran el pecado
y hace efímera la felicidad.
Relojes volando
con horas enceguecidas
triturando las arterias.
¡Ay! Si se pudiera
estirar las horas de las ansias en la arena
con las manos contagiadas de reservas luminosas
¡Ay! si pudiera dentro del alba
Socavar la dentellada del océano.
Descarnado va el verbo desprovisto de sustancia
en el fierro candente que hiere los silencios
marcan horas como sinuosas carreteras
acomodadas al vaivén de los ahorcados.
Como si fuera dictadura
desde el inicial instante marca minutos
y la autoridad del genio se hace picadillo
ante el cálculo de los funcionarios de escritorio
perentorias cigarras y su melodía putrefacta
indolente ante la necesidad del hundido
que brega a pala la tierra de sus estanques
y así se derrumban los incendios
quejidos y estertores les suceden.
No hay consistencia en estas horas
en donde la rutina se despelleja y
las culebras crían alas
y
las vísceras van creciendo en ligamentos
y
 la sangre se congela condenada y azul.
Los relojes derretidos y los deseos
de la calentura de nosotros los calientes
sellan el podrido segundo
de la vida y su rutina
O,
graban mariposas encendidas
en el arte de los amantes escondidos.
Moscas y hormigas anidan las manos planas
incapaces de esconder los suspiros
que carcomen a los agrietados soñadores.

sábado, 16 de agosto de 2014

POEMAS DE CHRISTIAN

Paloma lejana
(Nocturno de Lihn)

Flaca
Nunca te pude querer
Ni entender tu obsesión
Ni falta de vergüenza
Ni tus dientes para afuera
Ni tus pechos sobre las costillas.
De tu boca de repente
Salían cosas raras.
Cruzaban  el aire como piedras
Lanzadas por  un desconocido.
A alguien le diste un hijo
Me libré.
No sé si fue por cosa de segundos
O faltó una razón.
No recuerdo haberme declarado
ni que lo hayas hecho tú.
Aclaro:
No creo haberte amado.



Nosce te ipsum
(Mar de los peces rojos de Harris)

Conócete a ti mismo, decían los latinos.
Me indigna la frase, me carga la mentira.
¿Cómo podría uno saber de antemano
qué le pasará cuando le pase?
Cuando por distracción recorro las calles de mi ser
Y con suerte no tropiezo y caigo al suelo
Veo caras borrosas y esquinas misteriosas
Me hacen  retroceder.
A veces uso ojos ajenos para mirarme
Ojos amados y sin embargo inútiles
Solo ven lo que ya sé.
¿Ser o no ser?
Seguramente esa es la cuestión.
Creo que solo se puede morir de dos maneras:
En una se sabe todo y es la triste.
En la otra nos sorprendemos
de haber vivido con una extraña.

sábado, 9 de agosto de 2014

POEMAS DE CHRISTIAN 9 DE AGOSTO 2014

Cinema Paradiso

¿Sabes qué es lo que más echo de menos?
¿Quieres de verdad que te lo diga?
No hablaré, veré si lo adivinas
Hasta ahora ni yo mismo lo sabía

Como pista te daré
no es el olor de una cocina
Ni la piel de una mujer
Ni el aroma del jardín en que corría

No son versos ni música adorable
Ni el ocio de esas tardes estivales.
El tesoro que anhelo es muy sencillo
Y por lo mismo exquisitamente inalcanzable

Lo que quiero es una edad que ya no tengo
cuando nada ocurría, cuando todo era posible
cuando una mirada significaba tanto
cuando podía llorar de alegría.



Lobos y ovejas

¡Ganar, ganar y ganar!
Ese juego, esa trampa, ese vicio.
nuestro legado biológico,
Esa vil manera de ser.

Unos para ganar
Bailan en precipicios.
Otros, por no perder,
prefieren islas desiertas.

Muchos quedan atrás
y alguno toca el placer.
Pocos aprenden a tiempo
que ganar es dejar de temer.

Es absurdo este universo
que nos premia y nos castiga
nos compara y nos acerca
sin decirnos para qué.



sábado, 2 de agosto de 2014

Poemas de Christian 26 de julio 2014



Ref. Poesía palestina



CUSCO

La plaza está bañada de trompetas y tambores,
dibujan las comparsas su agitado paisaje,
hablan las máscaras y brillan los vestidos.
Los emblemas mezclados de los dioses,
compiten por ganar el premio eterno
machacando con los pies, los suaves adoquines.

Lejos, entre los cerros,
el silencio del viento conversa de verdad con los dioses
mientras el frío de la altura toca a llamas y alpacas
que han besado ese suelo por mil años.
Algunas piedras del cerro fueron habitaciones:
contienen el eco de voces y plegarias,
fueron teñidas por humo de cocinas,
las tocaron muchos indios y españoles.
En una de aquellas piedras,
Teje sentada, la cuidadora de ganado.
¿qué piensa mientras trabaja?
¿querría estar ella en la plaza?
Los pequeños ojos negros
no dejan escapar sus sueños
Las arrugas de su cara son del cerro.
En sus trenzas se mezclan historias aprendidas.
Sus verdades se describen en su ropa.

Ese ser pequeño, de sucios pies y pelo tieso
que huele a humo y mira al suelo
tiene un importante privilegio:
el de nunca haber sido un extranjero.




MI TIERRA

No lavaré de mis pies la tierra
no tengo derecho a hacerlo.
No lavaré mi cuerpo de los trabajos
que forman la ofrenda de mi vida.
Quien se case conmigo
deberá amar al Cusco y esta vida
y ser como yo de punta a cabo.
Vestiremos de alpaca y de tierra,
nos bañará el sol del Tawantinsuyo.